martes, 7 de agosto de 2012

Sal con una chica que lee

Delirios de Penny Lane a las 9:12
Reacciones: 

Sal con una chica que lee

 (Rosemary Urquico)



Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca.

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.


Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.


Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella. 






Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella.

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace.

Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo.



Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo.

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba.

~*~

Es amor a primer leída lo que tengo por Rosemarie Urquico, quien lo escribió a modo de respuesta al escrito anterior de Charles Warnke Estoy completamente de acuerdo con cada palabra. Sólo hay un detalle, uno que nadie se detiene a explicarle a las chicas que leen: Conocer chicos es toda una odisea, como la de Ulises. A mi me echaron tierra sobre la profesión de lectora aficionadamente adicta a los 12 años, nada menos que mi padre. Había terminado de leer a Homero, (La Odisea y La Ilíada) y pretendía comenzar el Baghavad Gitá. Me pinchó el globo, o al menos lo intentó, diciendo que baje un cambio porque no cualquier pendejo se banca una mina que tenga las épicas de Homero sobre los hombros.




¿Que tu propio padre te diga que por leer no vas a encontrar novio? Ok, eso definitivamente entra en la lista de cosas que jamás voy a olvidar. Me pareció machista, retrógrado, anticuado, tonto y otros adjetivos calificativos más.

Pero es cierto. No cualquiera nos banca, y eso es lo que lo hace todo mas especial. No será cualquier tonto el que esté a nuestro lado, será alguien con quien puedas hablar de los personajes ficticios como si fueran reales. Alguien con quien se podrá citar a Albert Schweitzer sin que te miren raro.

Personalmente,en cada novela me vuelvo a enamorar. Mi hermano me dice a menudo que estoy loca por gritar, emocionarme, llorar y saltar en escenas emocionantes. No puedo evitarlo, sin siquiera ser consciente estoy sonrojada en una pelea, llorando, sonriendo, saltando e hiperventilando cuando los protagonistas por fin están por solventar algo. Amo usar palabras nuevas aprendidas en el último libro. Me río por pavadas que nadie más encontrará divertidas. 


Volviendo al tema, el hecho de preferir una tarde de lluvia  para leer a un día en la playa mirando torsos esculturales; que nos pasemos un sábado por la noche en casa leyendo a Tolstoi, que prioricemos los libros a la ropa o el maquillaje, que tomemos café, té, capuccino, chocolate en vez de Red Bull o Grey Goose Vodka... Eso pesa, del mismo modo que lo hace el echo de estar medio enamoradas de los protagonistas masculinos de nuestros libros favoritos.


Algunas veces me gustaría salir más, emborracharme en un pub y apretarme hasta la asfixia con otros 50 cuerpos en un espacio reducido; tal vez así consiga un novio de una ve
z por todas. Pero cuando lo pienso mejor, esa simplemente no sería Penny. Y por otro lado, ¿Quiero encontrar a un chico que valga la pena restregandome contra el en medio de humo, drogas y sudor? ¿Con alguien que todo lo que valora son los senos opulentos, piernas torneadas y boquitas pintadas?

No, gracias.

Me gustaría ser apreciada por quien soy. Por la música que me gusta, no por la que está de moda.

En fin, esta es mi humilde opinión y creo que todos merecer/deben leer este escrito. Es simplemente hermoso.

Gracias al blog Firework, por darlo a conocer. Fué ahí donde lo leípor primera vez. Y gracias a Maiya por ser tan buena onda y dejarme difundirlo aquí.

Hasta la próxima!

5 Dream's:

Nune Halacyan on 19 de agosto de 2012, 21:34 dijo...

Maravillosa la poesía que inunda tu habitación. Mi blog también es parte de mi habitación, una extensión mas de mi alma. Y que mejor que un lugar con ese antecedente Beatles!. Me alegra que te haya gustado mi blog y si era Enya, si te fijas mas abajo del lado derecho vas a ver el reproductor de musica y si pones "pausa" se lee el artista. Te sigo y me alegra encontrar almas como vos que siguen volando buscando esas palabras justas para volver "a casa". Saludos! Micaela :) Namaste♥

Nune Halacyan on 20 de agosto de 2012, 16:18 dijo...

Gracias por tu comentario, en realidad escribo de repente no soy de escribir historias aunque "diario de la lejana" es una seguidilla de confeciones con la inpiracion que Cortazar me trasmite. Pero estoy en proceso de escribir una historia veremos...Saludos, Micaela

Doamna care plânge on 2 de septiembre de 2012, 20:59 dijo...

que binito nena! compartilo en el face es muy tierno!

Ana Arcia on 14 de octubre de 2012, 23:57 dijo...

Es cierto lo que dices, conocer chicos es una odisea. Y eso, sin contar que sea el chico correcto.

Besos.

Nune Halacyan on 15 de octubre de 2012, 0:28 dijo...

GRACIAS PENNY! Vos tambien tenes un espacio lleno de luz, solo lo tenes que aprender a ver! Y volvi a poner a Amelie, no se ni porque la habia sacado. Gracias, saludos!

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